Discos macizos:
Son el tipo de disco de freno más común y suelen estar fabricados en hierro fundido.
Son duraderos y rentables, pero pueden deformarse con el calor y generar más polvo de freno que otros tipos.
Discos ranurados:
Los discos ranurados tienen canales en su superficie que ayudan a disipar el calor y los gases generados durante la frenada.
También eliminan residuos de las pastillas, mejorando el rendimiento de frenado.
Discos perforados:
Estos discos tienen orificios taladrados en la superficie para liberar calor y gases de manera eficiente.
También ayudan a eliminar residuos, pero pueden agrietarse bajo esfuerzos extremos en comparación con los ranurados.
Discos perforados y ranurados:
Una combinación de diseños ranurados y perforados, estos discos ofrecen excelente disipación de calor y eliminación de residuos.
Se emplean a menudo en vehículos de altas prestaciones, como autos deportivos.
Discos de carbono cerámico:
Fabricados con materiales compuestos, son ligeros, extremadamente duraderos y ofrecen una resistencia al calor excepcional.
Mejoran significativamente el rendimiento de frenado, aunque su coste es considerablemente más elevado que el de otros tipos.